Texto del Evangelio (Lc 2,33-35): En aquel tiempo, el padre de Jesús y su
madre estaban admirados de lo que se decía de Él. Simeón les bendijo y dijo a
María, su madre: «Éste está puesto para caída y elevación de muchos en Israel,
y para ser señal de contradicción -¡y a ti misma una espada te atravesará el
alma!- a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones».
Comentario: P. Abad Dom Josep Mª SOLER OSB Abad de Montserrat (Barcelona,
España).
«Una
espada te atravesará el alma»
